Programa Sábado 17 de Agosto

Leçons de Ténèbres  FRANÇOIS COUPERIN 1668-1733

 

La tradición hebrea atribuye al profeta Jeremías un libro hermoso y desolado.

Dividido en cinco cantos, el Libro de las lamentaciones narra, en un tono de honda elegía, la destrucción del Templo y la ciudad de Jerusalén como un castigo divino.

A partir del siglo VIII de nuestra era, la liturgia católica romana comienza a utilizar el texto de las Lamentaciones incorporándolo al oficio de maitines que se cantaba durante los tres días anteriores al domingo de Pascua, justo después de la medianoche.

Los compositores franceses de finales del siglo XVII —de Lalande, Charpentier y, de manera especialmente memorable, François Couperin—, llevaron a su más alta forma de expresión este género de música sacra que conocemos como Leçons de ténèbres. En las Lecciones de tinieblas se canta una letra del alfabeto hebreo, seguida de uno de los versículos que componen el poema de Jeremías. La destrucción del Templo y la ulterior desolación de la Ciudad Santa han de remitir, bajo la perspectiva de la cristiandad, a la figura del Redentor, abandonado por sus doce discípulos durante sus últimas horas. (Jorge Esquinca).

El tenebrario sujetaba 15 velas correspondientes a cada una de la lamentaciones de Jeremías. Estas se encendían al comienzo de la liturgia y, conforme avanzaba el oficio, se iban apagando una por una, hasta conservar encendida una sola, que simbolizaba al Cristo que permanece rodeado por la oscuridad.

 15 velas que, también nosotras, encenderemos en nuestro tenebrario al comienzo del concierto y que iremos apagando una a una aprovechando las “petite pause” a las que el propio compositor invita como puede verse en el facsímil.